Acá estoy, a 2 meses de cumplir 20 años. Estado de ánimo: irritada, angustiada, avergonzada, enojada.
Es el momento en el cual necesito dinero para algo y debo recurrir a mis papas. ODIO tener que pedirles. Lamentablemente aún estoy terminando el secundario, y no tengo tiempo para trabajar, mucho menos ahora que estoy cursando el introductorio para la facultad y me avergüenzo por haber repetido, por seguir dependiendo de mis padres y no poder valerme por mí misma.
Por eso, prefiero ahorrar todo lo,que sea necesario para mis gastos, y cuando no puedo, tengo que pedir y ahí me agarra el nudo en la garganta, la indecisión(de verdad necesito? pido o no?), el enojo y la vergüenza.
Ahora es cuando me pregunto: ''voy a poder estudiar y trabajar el año que viene?''. Por un lado siento que no voy a lograrlo, pero me imagino necesitando dinero y pienso que no está bueno ser tremenda grandulota y continuar pidiéndole a tus papas.